jueves, 6 de enero de 2011

Santa María del Triunfo en la Vigilia de la Inmaculada

Por vez primera y desde que se viene organizando durante siete años seguidos desde 2004, la Vigilia Diocesana de la Inmaculada, a cargo de la Real Federación de Hermandades y Cofradías de Semana Santa de la Ciudad de Granada, contó con una imagen mariana del mundo cofrade penitencial granadino formando parte del cortejo y del Solemne Pontifical en la Santa Iglesia Catedral. Para ello, la Real Federación de Hermandades y Cofradías tuvo a bien oír la petición de la Comisión Extraordinaria del XXV Aniversario Fundacional de esta Hermandad de Resurrección y Triunfo, y conceder la participación de Santa María del Triunfo en el Solemne acto y Pontifical. 

En todo momento, y según el protocolo marcado por la Real Federación, el ambiente pudo con las injerencias climatológicas que amenazaron la jornada. Mas el cortejo se ponía en marcha a las 19:30 horas desde la Parroquial de San Miguel Arcángel; lo abría la Cruz Parroquial y dos ciriales, seguidos de 38 parejas de cirios que se dividieron en dos tramos, constituido el segundo a través del simpecado de la Hermandad que se escoltó con faroles. Cerró una presidencia formada por los hermanos mayores que quisieron tomar parte del cortejo (en concreto los de Rosario, Aurora, Gitanos, Escolapios, Salesianos, Entrada en Jerusalén, Rescate...), la hermana mayor de Resurrección y Triunfo y don Antonio Martín presidente federativo. El acolitado con cuatro ciriales, dos incensarios y el servicio (navetas y canastillas) antecedía a las andas de Santa María del Triunfo.

Vistió la Virgen la saya de salida de tisú bordada en plata y sedas, manto celeste, toca de sobremanto en malla y bordada, corona de salida y rostrillo de la tipología de vestimenta de Reina, encargándose del aderezo y ornato el hermano oficial y comisionado Álvaro Abril Vela. Lucía en el pectoral lazo con los colores de la Bandera de España en recuerdo del cumplimiento durante este curso cofrade del CCL Aniversario de la Declaración de la Inmaculada como Patrona de España. Portaba la azucena de oro que estrenara en la Estación de Penitencia de 1990, donación de unos hermanos. A sus plantas, la media luna de plata terminaba por configurar la iconografía de Inmaculada a la que está llamada por su advocación. 

Sobre las andas de caoba de la Seráfica Hermandad de los Ángeles se dispusieron los cuatro candelabros de guardabrisas dorados de siete luces cada uno en las esquinas. La soberbia peana barroca de madera dorada y plata de San Juan de Dios sostenía a Santa María del Triunfo. Dos ángeles de época a sus plantas, en actitud tenante, portaban los colores de España y los alusivos a la Inmaculada. El exorno floral se componía de rosas y alhelíes en tonos blancos, hojas de azucena y la ya consolidada ornamentación de frutas que eternizan el carácter letífico de la Imagen Mariana. 

Un total de 46 costaleros y el cuerpo de capataces y auxiliares al mando del Capataz General Alberto Ortega se encargó de portar las andas. El cortejo, toda vez tomó la calle por la puerta principal de la Parroquial, adornada con colgaduras y filacterias celestes que recordaban la festividad litúrgica del día, tomó por las calles de Bruselas, Poeta Manuel de Góngora, Puente Romano, Carrera de la Virgen, Acera del Darro, Mesones, Marqués de Gerona y Plaza de las Pasiegas para entrar en la Santa Iglesia Catedral de Granada, a las 20:50 horas por la puerta de la Visitación. Al llegar Santa María del Triunfo a la calle del Marqués de Gerona se vio sorprendida por una tibia llovizna insignificante en tanto que se obró con celeridad para recorrer la distancia en escasos minutos, afortunadamente, pues acogida ya la Hermandad entera en el Templo Metropolitano y Catedralicio, una recia y atronadora lluvia se extendió todo el tiempo que duró el Solemne Pontifical. 



Este, oficiado por S.E.R. don Francisco Javier Martínez Fernández, arzobispo de Granada, junto a varios canónigos de la Catedral y los directores espirituales (don Juan Martínez y don José Antonio Cantos) de la Hermandad, concitó a varios cientos de granadinos unidos a los que tomaron parte del cortejo que ocuparon las tres cuartas partes de la inmensa nave central de nuestra Catedral. Especialmente cariñosas las palabras dirigidas por don Javier a la Hermandad, certera la consideración del papel de María en su homilía y muy participativo siempre con los señores oficiales y hermanos de Resurrección y Triunfo en varios momentos del Solemne Pontifical. A su término, don Javier ofreció la Catedral para que la Hermandad buscara refugio en esta dado la considerada lluvia que aún persistía y el riesgo de que esta siguiera manifiesta en el transcurso de la noche. 

Así, reunido el Cabildo competente a las 23:10 horas junto al Altar pictórico de Santo Tomás de Villanueva, decidió posponer el Traslado de Santa María del Triunfo a la mañana siguiente, asegurando así que tanto la Solemne Función Principal del 8 de diciembre como el besamanos de la jornada, se podría efectuar en San Miguel Arcángel. 

Y a las 9 de la mañana partía de regreso el cortejo con un día que contrastaba con la rigurosa noche anterior, amaneciendo soleado y asegurando el regreso de la Hermandad y su Titular Mariana. Se anduvo el mismo recorrido que el de ida, aconteciendo algunos instantes para el recuerdo, como el repique de campanas del Convento de San Antón; las Reverendas Madres Capuchinas, desde la celosía del campanario de su cenobio, fueron testigos del paso de Santa María del Triunfo por la Puerta Real de España. Algo más adelante, el doblar de las campanas de la Basílica Patronal anunció la proximidad de las andas. Santa María del Triunfo se dirigió hacia las abiertas puertas basilicales en señal de respeto a Nuestra Señora de las Angustias, siendo recibida en incensada por el Rector Basilical y Párroco el Rvdo. don Francisco Molina. Concluyó el solemne regreso con el repique de campanas de la Parroquial que le es propia, recibida la Bendita Imagen por la feligresía que había esperado su regreso y preparado los cantos litúrgicos del día. 


Concluía así una jornada histórica por cuanto era la primera vez que una Hermandad de la Semana Santa granadina tenía el enorme privilegio de ver a su Imagen Mariana tomando parte de la Vigilia de la Inmaculada y recibiendo culto en el Altar Mayor de la Catedral durante el trascurso del Solemne Pontifical. Se da la circunstancia que es una de las pocas imágenes letíficas o gloriosas de entre las 32 hermandades, y que además su advocación (Triunfo, en referencia histórica en la ciudad al Triunfo de la Inmaculada Concepción de Nuestra Señora) casa con la festividad litúrgica que se celebra, condicionantes estos que hacen que sea la más propicia cuando no la única Imagen Mariana de estas, que pueda formar parte de tan elevado acto. Y más teniendo en cuenta que celebra su Hermandad sus primeros 25 años de vida, y además, celebra España los 250 años que la Inmaculada fue proclama Patrona de la Nación. 

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